Síndrome de apnea del sueño e hipertensión

Síndorme de apnea del sueño e hipertensión

El síndrome de apnea del sueño o SAS es, junto con el insomnio, uno de los trastornos nocturnos más frecuentes. El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) tiene una prevalencia del 2% en las mujeres y del 4% en varones alcanza a más del 10 % de la población mayor de 65 años.

El síndrome de apnea obstructiva del sueño (SAOS) representa un factor de riesgo importante asociado a hipertensión, obesidad, ronquido, policitemia e insuficiencia cardíaca (30 %-36%). Los pacientes presentan somnolencia diurna, pérdida de memoria, irritabilidad, deterioro intelectual e impotencia sexual. El diagnóstico se confirma con la polisomnografía o registro continuo durante el sueño nocturno que permite identificar los estadios sueño-vigilia y los parámetros cardiorrespiratorios.

Consiste en episodios repetidos de obstrucción de la vía aérea superior, con pausas respiratorias, durante el sueño. Estas pausas provocan frecuentes descensos de la oxigenación y despertares transitorios, dando lugar a un sueño interrumpido, poco reparador.

Se ha observado que hasta el 50 % de personas con SAS tienen hipertensión arterial, y que el 30 % de los hipertensos tienen un SAS.

Las apneas repetidas producen un incremento de la tensión arterial durante la noche.

Cari Martínez.

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