Hemodiálisis incremental ¿Qué es? Parte I

Hemodiálisis incremental ¿Qué es? Parte I

La hemodiálisis (HD) convencional asistida en centro sanitario es el tratamiento de la enfermedad renal crónica (ERC) estadio 5D más utilizado en todo el mundo. Se define como aquella que se realiza al paciente de forma ambulatoria, 3 días por semana durante 3 a 5 horas. Sin embargo, esta modalidad de tratamiento tiene una mortalidad inaceptablemente alta (10-20% por año); habiéndose atribuido, entre otras cosas, a una deficiente depuración de toxinas urémicas. Para intentar mejorar estos resultados se han propuesto nuevas técnicas y programas de HD, basados en un aumento tanto de la dosis como del número de sesiones, respecto a las utilizadas en la HD convencional. No obstante, recientes ensayos controlados y aleatorizados han mostrado resultados inconsistentes, en términos de beneficio clínico, con dichas programas. Además, un número mayor de sesiones se ha asociado con una menor supervivencia del acceso vascular y con una pérdida más acelerada de la función renal residual (FRR), por una mayor exposición de la sangre a la membrana del dializador, junto a episodios frecuentes de hipotensión.

La función renal residual contribuye, entre otras cosas, al mantenimiento de la homeostasis del medio interno, a la producción endógena de vitamina D y de eritropoyetina, y a depurar toxinas urémicas ligadas a proteínas las cuales son pobremente dializadas. Por ello, el mantenimiento de la FRR en los pacientes que empiezan terapia renal sustiutiva (TRS) con HD debe ser un objetivo básico pues ésta desempeña un papel crucial en la adecuación de la diálisis 10, en la calidad de vida, y en la supervivencia.

Las guías de la National Kidney Foundation-Kidney Disease Outcomes Quality Initiative (NKF KDOQI 2015) recogen como objetivo final del tratamiento renal sustitutivo (TRS) la mejora de la calidad de vida y de la supervivencia del paciente; y distinguen entre la diálisis adecuada y el adecuado cuidado del paciente en diálisis. En pacientes con una FRR cuantitativamente significativa, medida por un aclaramiento renal de urea (KrU) mayor de 3 ml/min/1.73m2, sugieren reducir la dosis de diálisis o la frecuencia de sesiones por semana. En estos casos cifran como diálisis adecuada aquella que alcanza un Kt/V estándar (stdKt/v) de 2.3 volúmenes semanales, incluyendo en ella el aclaramiento renal y la ultrafiltración. Sin embargo, y a pesar de que más del 50 % de los pacientes que inician TRS presentan un KrU mayor de 3 (mL/min/1.73m2), pocos centros siguen esta recomendación.

La HD incremental o progresiva es una modalidad de inicio de HD adaptada a las necesidades del paciente y a su FRR. Comienza con una frecuencia de diálisis baja, y esta se va incrementando según declina el volumen diurético y la FRR.

Fuente original

Dra Ana María Oltra
Coordinadora Blog Renal
Nefrología. CHGUV

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