Aprendiendo sobre el Síndrome de Lisis Tumoral

El jueves pasado día 3 de Noviembre la Residente de primer año de Hematología, Margarita Monzón Torres,  nos dio una sesión sobre un tema relacionado con su especialidad y con la de Nefrología. Nos habló del Síndrome de lisis tumoral en las enfermedades hematológicas y el riesgo potencial de fracaso renal agudo.

El SÍNDROME DE LISIS TUMORAL (SLT) es una de las emergencias oncológicas metabólicas en muchos casos prevenible. Este síndrome se produce cuando se eliminan (o se lisan) un gran número de células tumorales malignas de división rápida, lo que libera grandes cantidades de sus componentes intracelulares, entre ellos electrolitos, en la circulación sistémica. Como consecuencia, el SLT puede dar lugar a complicaciones potencialmente mortales, como desequilibrio electrolítico, insuficiencia renal aguda (IRA), desequilibrio ácido-base, y posiblemente la muerte.

Se suele desarrollar cuando se expone un gran número de células cancerosas a un tratamiento antineoplásico, que puede ser quimioterapia, radioterapia, bioterapia (como con algunos anticuerpos monoclonales), fármacos hormonales, esteroides o cualquier combinación de los anteriores. También se ha notificado SLT espontáneo cuando los hallazgos analíticos descritos más adelante aparecen antes de que el paciente haya recibido cualquier tratamiento antineoplásico. Lo más probable es que el SLT se desarrolle en pacientes con una carga tumoral elevada (es decir, un tumor grande con muchas células cancerosas), porque cuantas más células se lisan, más componentes intracelulares se liberan en el torrente circulatorio (entre ellos potasio, fosfato y ácidos nucleicos). Esto da lugar a complicaciones como hiperpotasemia, hiperfosfatemia e hipocalcemia secundaria; los ácidos nucleicos liberados se convierten en ácido úrico, lo que provoca hiperuricemia.

La incidencia exacta de SLT no se conoce; es impredecible y depende de la enfermedad. Además, la mejora de la profilaxis de SLT ha reducido su incidencia. Los factores de riesgo asociados con el SLT se dividen en tres categorías: relacionados con el paciente, relacionados con la enfermedad y relacionados con el tratamiento.

 

Factores de riesgo del Síndrome de Lisis Tumoral

 

La definición/clasificación de Cairo-Bishop proporciona criterios de diagnóstico analítico específico para el SLT.

 

 

Prevención del síndrome de lisis tumoral

En primer lugar se debe identificar el nivel de riesgo de SLT para poder tomar medidas preventivas de 24 a 48 horas antes de iniciar el tratamiento antineoplásico. Deberán evitarse los medicamentos potencialmente nefrotóxicos, como los fármacos antiinflamatorios no esteroideos y los antibióticos aminoglucósidos. Deberá introducirse una dieta baja en fósforo y potasio.

No obstante, la medida fundamental para prevenir el SLT es la hidratación intensiva durante las 24 a 72 horas previas al inicio del tratamiento antineoplásico. Entre los fines de la hidratación se encuentran el aumento de la diuresis, la mejora de la perfusión renal y la ayuda para la prevención de precipitados de fosfato cálcico y de ácido úrico y de fracaso renal agudo.

La administración de alopurinol es otra medida esencial para la prevención del SLT. A los pacientes con una tasa de filtrado glomerular más baja o a los que tienen antecedentes de reacción grave o alergia al alopurinol se les puede administrar un nuevo inhibidor de la xantinooxidasa: el febuxostat.

El alopurinol tiene un inicio de acción tardío (al cuarto día de su administración) por lo cual no es útil una vez que el SLT se ha presentado. Esto puede generar un retraso en el inicio del tratamiento citorreductor, lo cual puede ser deletéreo para el tratamiento oncológico. Otras desventajas con el uso de aloprurinol son:

a) incapacidad para eliminar el ácido úrico sintetizado previamente

b) acumulación de xantinas (riesgo de obstrucción tubular)

c) alteración en la metabolización de ciertos fármacos de uso frecuente en pacientes hemato-oncológicos tales como el metrotexate o la 6-mercaptopurina, por lo cual será necesario realizar un ajuste de la dosis de los referidos fármacos

d) reacciones de hipersensibilidad

Podemos utilizar otro fármaco en la prevención del SLT : la rasburicasa. El mecanismo de acción de la enzima urato-oxidasa (rasburicasa) consiste en favorecer el catabolismo del ácido úrico hacia la molécula de alantoína. La alantoína no es tóxica, siendo varias veces más soluble que el ácido úrico, por lo que es de fácil metabolización y eliminación renal aún en presencia de daño renal. La enzima urato-oxidasa no existe en el ser humano, por lo que debe ser administrada con la finalidad de lograr la transformación de ácido úrico en alantoína.

 

 

El empleo de las TRR es un recurso terapéutico necesario en los pacientes críticos con SLT

 

 

Fuente:

Med. Intensiva vol.35 no.3  abr. 2011.Síndrome de lisis tumoral en terapia intensiva: encare diagnóstico y terapéutico

uptodate

 

Dra. Esther Tamarit Antequera

Nefróloga CHGUV

Coordinadora Blog Renal

 

Blog Escuela del Paciente Renal HGUV

La Escuela del Paciente Renal es un proyecto del Consorcio Hospital General Universitario de Valencía donde un grupo multidisciplinar compuesto por nefrólogos, psicólogos y nutricionistas tratamos aspectos de interés para pacientes con alguna patología renal o para aquellos que quieran conocer de una manera más profunda el mundo de la nefrología.

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